Se llama Tomi

<< El verdadero talento no necesita público. Tú y yo, Irene, usaremos la música y la belleza para ganarnos la vida, o para ser queridos. Si tu Tomi es como dices que es, solo debe usar la música y la belleza para una cosa: para describir con ellas más belleza, para engrandecer ese bien tan grande y tan desesperado: la vida. Como hizo Mozart. >>


- LIBRO "EL SÍNDROME DE MOZART".

De poesía y poetas



"El amor, dije yo, se parecía extrañamente a ciertas sensaciones gástricas de los primeros síntomas del mareo, que producían una inquietud y estremecimientos tan delicados que no estaba seguro de si estaba enamorado o iba a vomitar..."

En busca de la felicidad

“Y fue en aquella ocasión en la que empecé a pensar en Thomas Jefferson escribiendo la Declaración de la Independencia, diciendo que todos tenemos derecho a vivir, a ser libres y a buscar la felicidad. Y pensé en cómo supo poner la palabra "buscar" ahí en medio, como si nadie realmente pudiera alcanzar la felicidad. Sólo podemos buscarla…”

- PELÍCULA "EN BUSCA DE LA LIBERTAD".

Sentimientos

- ¿Aún me quieres?
+ Como el primer día, ¿qué digo? Más. Te quiero mucho más que el primer día, ya ves, debo de ser masoca. Tú que no me quieres, y yo, sin embargo, cada día te quiero más.
- ...
+ ¿Qué?
- No sé que decir, me siento culpable, tú aquí queriéndome, y yo, es que... Lo siento.
+ Déjalo, no lo intentes, ya me he acostumbrado, no te preocupes, yo seguiré queriéndote, pero no puedo asegurarte que para cuando quieras volver, yo aún esté.

Ojalá vivir bajo la lluvia...

¿No os pasa, que cuando tenéis un mal día lo único que os alivia es tener un momento de calma, un par de minutos en silencio, un buen baño de agua caliente con sales aromáticas? Y que todo eso dure un laaaaargo tiempo.
A mi, por ejemplo, me encanta ducharme porque siento que me libera de todos los males, aunque sea por unos segundos o por tantos que acabe saliendo como una pasa. Para mi es un instante reparador donde siendo cómo cada gota de agua borra mis preocupaciones. Parece absurdo, pero es que las mejores cosas lo son. Siento que el agua limpia toda esa mala energía acumulada durante el día, y que ésta se desliza por el desagüe.
Sin embargo, inevitablemente, luego vuelvo a salir a una cruda realidad que debo de enfrentarme, bañada una vez más de esos problemas que he creído poder olvidar.
¿Por qué no podemos vivir eternamente bajo esa lluvia purificadora?